Buenos Aires es la provincia con mayor concentración poblacional. Por ende, el Gobierno requiere mayor disponibilidad financiera para atender la demanda de sus habitantes. El crecimiento del gasto público observado en los últimos años llevó al distrito gobernador por Daniel Scioli hacia el déficit fiscal. Por esa razón, sus organismos recaudadores instrumentaron una serie de medidas con el fin de obtener ingresos extra.
Para dar un parámetro acerca de la magnitud de los ingresos bonaerenses, puede decirse que, sólo por el cobro del impuesto a los Ingresos Brutos, a la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) ingresan unos $ 1.400 millones promedio al mes. Ese monto mensual es equivalente a todo lo que prevé recaudar la Dirección General de Rentas de Tucumán durante este año.
Durante el primer bimestre, la recaudación de ARBA alcanzó los $ 4.210 millones, una cifra muy lejana a los casi $ 240 millones que Tucumán recaudó por los impuestos provinciales.
De acuerdo con un informe oficial, las retenciones por operaciones bancarias crecieron un 176% durante el primer bimestre del año, comparado con igual período de 2009, cuando aún no estaban en vigencia las retenciones, percepciones y recaudaciones bancarias que se aplican a las empresas del interior del país.
Entre contribuyentes directos de Ingresos Brutos, agentes de recaudación y percepciones, ARBA acumuló $ 2.901 millones en lo que va del año.
Los funcionarios de Buenos Aires están preocupados frente al avance del resto de las provincias contra la política fiscal de la gestión Scioli. De hecho, la resolución general que firmaron 22 distritos establece, entre otros puntos, que ARBA no podrá incluir sujetos pasibles de recaudación a "aquellos cuyo sustento territorial y carácter de sujeto pasible, en relación a la jurisdicción que establezca el régimen, se funde en presunciones".
Una vez que quede firme la resolución de la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, gran parte del "boom" recaudatorio de ARBA se esfumará.
Para dar un parámetro acerca de la magnitud de los ingresos bonaerenses, puede decirse que, sólo por el cobro del impuesto a los Ingresos Brutos, a la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) ingresan unos $ 1.400 millones promedio al mes. Ese monto mensual es equivalente a todo lo que prevé recaudar la Dirección General de Rentas de Tucumán durante este año.
Durante el primer bimestre, la recaudación de ARBA alcanzó los $ 4.210 millones, una cifra muy lejana a los casi $ 240 millones que Tucumán recaudó por los impuestos provinciales.
De acuerdo con un informe oficial, las retenciones por operaciones bancarias crecieron un 176% durante el primer bimestre del año, comparado con igual período de 2009, cuando aún no estaban en vigencia las retenciones, percepciones y recaudaciones bancarias que se aplican a las empresas del interior del país.
Entre contribuyentes directos de Ingresos Brutos, agentes de recaudación y percepciones, ARBA acumuló $ 2.901 millones en lo que va del año.
Los funcionarios de Buenos Aires están preocupados frente al avance del resto de las provincias contra la política fiscal de la gestión Scioli. De hecho, la resolución general que firmaron 22 distritos establece, entre otros puntos, que ARBA no podrá incluir sujetos pasibles de recaudación a "aquellos cuyo sustento territorial y carácter de sujeto pasible, en relación a la jurisdicción que establezca el régimen, se funde en presunciones".
Una vez que quede firme la resolución de la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, gran parte del "boom" recaudatorio de ARBA se esfumará.